Otro asunto que me duele, es pensar que los hermanos de 1968 a 1980 que necesitaban un trasplante de órgano lo rechazaron porque la Sociedad decía que era pecado. ¿Cuántos murieron? La Sociedad nunca lo dirá. El hermano que hubiera aceptado un trasplante de corazón, riñón, córnea, etc. era visto como pecador que merecia acción judicial. Cuando el Cuerpo Gobernante permitió los trasplantes de órganos en 1980, ¿pidió disculpas por las muertes innecesarias de hermanos por todo el mundo desde 1968 hasta 1980? Si ellos declaran la transfusión de sangre asunto de conciencia algún día, ¿pedirán disculpas y admitirán su craso error? ¿Le dirán al mundo que fue una mala interpretación que surgió durante la presidencia del hermano Nathan H. Knorr y del vicepresidente Frederick W. Franz? ¿Desea Jehová Dios que mueran más personas sin necesidad por mantener una postura dogmática? ¿Dirán cuántos testigos de Jehová murieron por obedecer ciegamente esta prohibición?
