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A continuación presentamos las pruebas de cómo
la Sociedad Watchtower engaño a los Testigos
de Jehová, prometiéndoles como el Profeta de
Dios, que el fin llegaría antes de que muriera
la generación de 1914.
Toda esa generación ya murió, resultando la
Watchtower y su Cuerpo Gobernante un
Falso Profeta. Durante más de 20 años
la Sociedad estuvo engañando a los Testigos
de Jehová, con falsas esperanzas, cuando
ya ella sabía que la generación de 1914 y
el mismo 1914 eran mentira. Prueba de
ello es la campaña de construcción a través
de toda la tierra, nadie que esperara el fin
inminente haría eso.
Recuerda que de la misma manera que
engañaron a tus abuelos y padres, también
están dispuestos a engañarte a ti, para que
tú los sigas adorando como el Profeta de Dios.
Recuerda el profeta de Jehovah, no se
equivoca jamás, porque habla las palabras
inspiradas de Dios.
Vea las pruebas a continuación de la mentira
de la generación de 1914:
Verdadera paz y seguridad… capitulo 7 página 86
¿Cuándo vendrá la predicha destrucción mundial?
“DE NINGÚN MODO PASARÁ ESTA GENERACIÓN”
28 En cuanto a “aquel día y hora,” dijo Jesús “nadie sabe,
ni los ángeles de los cielos,
ni el Hijo, sino solo el Padre.” (Mateo 24:36) Pero Jesús
sí dio una útil indicación de
tiempo cuando dijo: “De ningún modo pasará esta
generación hasta que sucedan
todas estas cosas.” (Mateo 24:34) Todas ¿qué cosas?
Todos los varios rasgos de “la señal”
acerca de la cual estaba hablando, así como la
“tribulación grande,” que también había
mencionado. El que estas cosas sucedieran
dentro de una generación significaría que
personas que estuvieron presentes para
observar lo que sucedió en 1914 E.C., al
principio de la “conclusión del sistema
de cosas,” todavía tendrían que estar vivas al fin
de este período, cuando azota la “tribulación
grande.” Los que recuerdan los
acontecimientos de 1914 están envejeciendo
ahora. Muchos de los que existían entonces
ya han muerto. Pero, según nos asegura Jesús,
dentro de “esta generación,” antes que
todos ellos hayan muerto, vendrá la destrucción
de este sistema de cosas inicuo.
En cuanto a “aquel día y hora,” dijo Jesús
”nadie
sabe, ni los ángeles de los cielos, ni
el Hijo, sino
solo el Padre.” (Mateo 24:36) Pero Jesús sí dio
una útil indicación de tiempo cuando dijo:
“De ningún modo pasará esta generación hasta
que sucedan todas estas cosas.” (Mateo 24:34)
Todas ¿qué cosas? Todos los varios rasgos de
“la señal” acerca de la cual estaba
hablando, así como la “tribulación grande,”
que también había mencionado. El que estas
cosas sucedieran dentro de una generación
significaría que personas que estuvieron
presentes para observar lo que sucedió en 1914 E.C
., al principio de la “conclusión del sistema de
cosas,” todavía tendrían que estar vivas al fin
de este período, cuando azota la “tribulación
grande.” Los que recuerdan los acontecimientos
de 1914 están envejeciendo ahora. Muchos de los
que existían entonces ya han muerto. Pero,
según nos asegura Jesús, dentro de “esta
generación,” antes que todos ellos hayan
muerto, vendrá la destrucción de este sistema
de cosas inicuo.
Atalaya 1 de Mayo 1985 pág. 4
¿Está aplazando Dios su juicio?
“De ningún modo pasará esta generación”
Además de saber cuándo llegaría el período del
juicio divino, Jesús pudo fijar un límite a
la duración de éste. Usando la ilustración
de una higuera, dijo: “Luego que su rama
nueva se pone tierna y brota hojas, conocen
que está cerca el verano. Así mismo también
ustedes, cuando vean todas estas cosas, conozcan
que él está cerca, a las puertas. En verdad les
digo que de ningún modo pasará esta
generación hasta que sucedan todas estas cosas”.
(Mateo 24:32-34.)
Por lo tanto, el juicio divino sería ejecutado durante
la duración de la vida de personas que hubieran visto
los primeros indicios del período que Jesús predijo.
El comienzo de dicho período marcaría el principio
del fin del mundo de Satanás, contra el cual el Reino
de Dios, que acababa de ser establecido en el
cielo, ejecutaría juicio divino. La cronología
bíblica y el cumplimiento de las profecías
de la Biblia proporcionan pruebas abundantes de
que este período empezó en 1914.
Así que, antes que la generación de 1914 desaparezca
por completo, el juicio de Dios se tiene que ejecutar.
Atalaya 15 de Febrero 1986 pág. 5
El apocalipsis… ¿cuándo?
No obstante, el apocalipsis está más cerca de lo que
mucha gente piensa. Respecto a la señal de los últimos
días, Jesús dijo que “de ningún modo pasará esta
generación hasta que sucedan todas estas cosas”.
(Mateo 24:34.) ¿De qué generación hablaba Jesús?
La generación de 1914
Con referencia a “la relativamente pacífica y
próspera era victoriana de Gran Bretaña”, el ex
primer ministro Harold Macmillan dijo que él
consideraba que ‘el mundo en el que había nacido’
seguiría siendo “mejor y mejor” cada vez.
Pero, “repentina e inesperadamente, todo llegó
a su fin una mañana de 1914″. Macmillan dijo
que ese día había sido el fin de “100 años de
paz y progreso” y recordó que la I Guerra
Mundial había marcado “el fin de una era”
y el “comienzo de la confusión que aún
prevalece”. Muchas personas, en particular
quienes vivieron los acontecimientos de
1914 y que aún están vivas, saben que esto
es cierto.
En efecto, tal como esta revista ha señalado
a través de los años a sus lectores, la evidencia
muestra que la generación de 1914 es la generación
de la que habló Jesús. Por consiguiente, “de ningún
modo pasará esta generación hasta que sucedan
todas estas cosas [lo que incluye el apocalipsis]“.
Razonamiento pág. 420
Últimos días
Definición: La Biblia utiliza la expresión
“últimos días” para referirse al período de
conclusión que culmina en una ejecución
fijada por Dios que marca el fin de un
sistema de cosas. El sistema judío, con
su adoración en torno al templo
de Jerusalén, experimentó sus últimos días
durante el período que culminó en su
destrucción en 70 E.C. Lo que sucedió
entonces fue un cuadro de lo que se
experimentaría de manera mucho más
intensa y en escala global en un tiempo
en que todas las naciones se encararían a
la ejecución de juicio que Dios ha
decretado. El inicuo sistema de cosas
actual, que se extiende por toda la Tierra,
entró en sus últimos días en 1914, y
algunos de la generación que estaba
viva entonces estarán también presentes
para ser testigos del fin completo de este
sistema en la “grande tribulación”.
La Biblia utiliza la expresión “últimos días” para
referirse al período de conclusión que culmina en
una ejecución fijada por Dios que marca el fin de
un sistema de cosas. El sistema judío, con su
adoración en torno al templo de Jerusalén,
experimentó sus últimos días durante el período que
culminó en su destrucción en 70 E.C. Lo que sucedió
entonces fue un cuadro de lo que se experimentaría
de manera mucho más intensa y en escala global en
un tiempo en que todas las naciones se encararían
a la ejecución de juicio que Dios ha decretado. El
inicuo sistema de cosas actual, que se extiende por
toda la Tierra, entró en sus últimos días en 1914, y
algunos de la generación que estaba viva entonces
estarán también presentes para ser testigos del
fin completo de este sistema en la “grande
tribulación”.
Despertad 8 de Abril 1988 págs. 13-14
Los últimos días… ¿Qué viene a continuación?
¿Cuánto puede durar una generación?
Según indicó The American Legion Magazine, en la
primera guerra mundial participaron 4.743.826
estadounidenses. Pero en 1984, de ese colectivo
solo quedaban vivas 272.000 personas, y estaban
muriendo, como promedio, a un ritmo de
nueve por hora. ¿Significa eso, entonces, que la
generación de 1914 ya ha desaparecido?
La palabra griega para generación es gue·ne·á, y es la
que utilizaron Mateo, Marcos y Lucas al registrar las
palabras de Jesús. Puede tener diferentes
aplicaciones según el contexto. No obstante,
The New International Dictionary of New
Testament Theology la define así: “Los que han nacido
en el mismo tiempo [...]. Un significado relacionado
con este es: el conjunto de contemporáneos de una
persona, una época”. A Greek-English Lexicon
of the New Testament dice: “La totalidad de los que
han nacido en el mismo tiempo, ampliada para
incluir a todos los que viven en una generación de
tiempo dada, contemporáneos”. Según estas
definiciones, la palabra ‘generación’ puede
referirse a los que nacen alrededor del
tiempo de un acontecimiento histórico y también
a todos los que viven en ese tiempo.
En su New Testament Word Studies, J. A. Bengel
dice: “Los hebreos [...] calculan que una generación
dura setenta y cinco años, y las palabras no pasará
dan a entender que, efectivamente, la mayor
parte de aquella generación [de los tiempos de
Jesús], pero no la totalidad de ella, habría pasado
antes de que se cumpliese todo”. Esto llegó a ser
así para el año 70 E.C., cuando sobrevino la
destrucción de Jerusalén.
De la misma manera, hoy en día la mayor parte de la
generación de 1914 ya ha pasado. No obstante,
todavía quedan en la Tierra millones de personas
que nacieron ese año o antes. Y aunque cada vez
son menos, las palabras de Jesús, “de ningún
modo pasará esta generación hasta que sucedan
todas estas cosas”, se cumplirán. Esta es otra razón
más para creer que el día de Jehová, que viene
como ladrón, es inminente. Por consiguiente,
¿qué sucesos deberían esperar los cristianos
vigilantes?
Atalaya 15 de Mayo 1984 págs. 6-7
1914… la generación que no pasará
¿Queda bastante tiempo?
Desde el punto de vista puramente humano, podría
parecer que dichos sucesos difícilmente podrían ocurrir
antes que la generación de 1914 desaparezca de la
escena. Pero el cumplimiento de todos los sucesos
predichos que habían de afectar a la generación
de 1914 no depende de medidas humanas, que son
relativamente lentas. La palabra profética que
Jehová pronunció mediante Cristo Jesús es:
“Esta generación [de 1914] no pasará de
ningún modo hasta que sucedan todas
las cosas” (Lucas 21:32). Además, Jehová, quien
es la fuente de la profecía inspirada e infalible,
hará que se cumplan las palabras de su Hijo
en un período relativamente corto. (Isaías 46:9, 10;
55:10, 11.)
¿Hay ejemplos de profecías bíblicas que se
cumplieron en el pasado a pesar de la
incredulidad y el escepticismo humano? Sí, y
podemos examinar brevemente uno de éstos.
En el año 33 E.C., Jesús predijo respecto a
Jerusalén y su templo: “En cuanto a estas cosas
que contemplan, los días vendrán en que no se
dejará aquí piedra sobre piedra que no sea
derribada. Además, cuando vean a Jerusalén
cercada de ejércitos acampados, entonces sepan
que la desolación de ella se ha acercado”.
(Lucas 21:6, 20.)
Treinta y tres años después, el ejército romano,
bajo Cestio Galo, atacó a Jerusalén y estuvo a punto
de obtener la victoria. No obstante, sin que se
supiera por qué, el general Galo dio la orden
de que sus tropas se retiraran. Como
consecuencia de aquello, algunos judíos
han de haber pensado que su ciudad sagrada
no sería destruida. Pero dicho pensar no
duró mucho tiempo. Cuatro años después,
los ejércitos romanos bajo Tito regresaron
y destruyeron a Jerusalén y su templo.
Así la profecía de Jesús se realizó hasta el
más mínimo detalle. Como dijo G. A.
Williamson en su introducción a la traducción
al inglés de Guerra de los judíos, de Flavio
Josefo: “Si no tuviéramos ninguna otra fuente
de información además de los evangelios,
nos sentiríamos tentados a sospechar que las
advertencias de Jesús se expresan en
lenguaje hiperbólico [exagerado] [...] ¿Era
posible que de aquel templo imponente ni
una piedra quedara sobre otra que no fuera
derribada? Ciertamente fue posible; es un
hecho histórico. La destrucción fue absoluta
y total [...] Toda esta historia trágica se
había predicho con asombrosa exactitud”.
Tal como las profecías de Jesús respecto a Jerusalén
se cumplieron durante la vida de la generación del
año 33 E.C., así también sus profecías respecto al
“tiempo del fin” se cumplirán durante la vida
de la generación de 1914 (Daniel 12:4). Esto significa
que tienen maravillosas esperanzas no solo
los de aquella generación, sino todos los que viven
hoy. ¿Por qué? Porque respecto a los significativos
sucesos que afectarían a aquella generación, Jesús
también dijo: “Cuando vean suceder estas cosas,
conozcan que está cerca el reino de Dios”.
(Lucas 21:28, 31.)
La proximidad del Reino de Dios hoy significa
el fin de los divisivos sistemas políticos, religiosos
y comerciales de la actualidad. Significa que se
introducirá un nuevo gobierno justo para todas
las personas obedientes de la humanidad. Usted
puede escoger la vida eterna bajo este arreglo de
“nuevos cielos y una nueva tierra” (2 Pedro 3:13;
Juan 17:3). Sí, usted puede llegar a ver este
prometido Nuevo Orden, junto con los
sobrevivientes de la generación de 1914…
la generación que no pasará.
Hoy en día el cuerpo gobernante ha perdido
por completo el rumbo, no sabe donde está en
la corriente del tiempo, saben que no son ungidos,
y sólo están aumentando su poder y riquezas.
¿Los ayudaras tú, con tu tiempo y dinero a
continuar la farsa?
Oye Matu, ¿qué sabes del asunto del Armagedón? Parece que somos los últimos que quedamos porque todos nuestros amigos ya se murieron hace rato.
Pictures and quotes: © Watch Tower Bible
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