Invito a todas las personas de buen corazón abstenerse de asistir a una reunión que constituye una de las más grandes estafas de las sectas, pues se le dice al invitado que se trata de conmemorar el sacrificio de Jesucristo por la humanidad, pero en realidad se trata de una celebración de afianzamiento del pensamiento sectario de la Watchtower, una reunión donde se reafirma el dominio de un grupo sobre otro, la supremacía del “resto de los 144000″ frente a la “gran muchedumbre ” de otras ovejas, quienes se sujetan a un férreo dominio que sojuzga cada aspecto de sus vidas, quitándoles su libertad en todo sentido de la palabra.
En esta reunión, llamada por los miembros de la secta: “la cena más importante del año”, nadie cena en la mayoría de salones del reino, sino que usted sólo verá desfilar el pan y el vino. Por lo general, nadie lo prueba, puesto que los líderes de la secta han inventado que sólo un “pequeño grupo” (de los cuales la mayoría son de la clase dirigente) pueden comer. Entonces ¿Para qué asistir a una cena donde no dejan comer ni beber a nadie y dónde la comida es sólo para verla pasar? ¿No les parece carente de sentido? Más aún, si tenemos en cuenta que sólo se le permite comer a los que manejan la secta, ¿No les parece que es una manera simbólica de afianzar el liderazgo de los dominantes? ¿Qué de “cristiano” hay en todo esto? El propio Jesús de Nazaret dijo: “sigan haciendo esto en conmemoración mía”. ¿Acaso relegó esto únicamente para los que llevan la delantera? y si así fuera, cosa que no es así, ¿por qué no dejar entonces que sólo a los que se les permite comer, asistan?
Si usted asiste, sólo estaría demostrando estar de acuerdo con el sectarismo de este mundo y darle gusto a un grupo de gente que se beneficia con la fe de los demás, y todo esto en el nombre de Dios.
Si usted lo que quiere es conmemorar la muerte de Jesús, hágalo en la paz de su hogar o con su grupo de amistades, luego de orar y dar gracias por este gran sacrificio. Partan el pan, y compártanlo probando de él todos los presentes. Del mismo modo proceda con el vino, y así, tan simple pero acorde con lo que Jesús enseñó, usted en realidad estará conmemorando y agradeciendo su sacrificio en la cruz.
¡Cómo no hacerlo, sino probando de Su Cuerpo y Sangre derramadas por nosotros!
