La política dictada por el Cuerpo Gobernante para manipular las mentes de los jóvenes no tiene fronteras. Normas desproporcionadas que dañan tremendamente las mentes de los niños, frente a los demás jóvenes de su entorno. Reglas absurdas que podrían llevar al niño Testigo de Jehová, a la esquizofrenia, depresión y suicidio.
